CONSTRUCCIÓN NAVAL

En 1980 comenzó la gran crisis del mercado de la construcción naval en España. Las grandes compañías petroleras, en proceso de reconversión, abandonaron cualquier actividad que no estuviera relacionada con el núcleo de su negocio (core bussines), lo que fue el motivo fundamental de la venta de las flotas.A su vez, los astilleros españoles presionados por las condiciones cada vez más severas de la Unión Europea intentaron incrementar la productividad aunque tuvieron que enfrentar la disminución de la demanda de nuevas construcciones de barcos para el mercado interno.

Para modernizar y establecer los nuevos cimientos de esta importante industria la Administración española, con grandes esfuerzos, invirtió alrededor de 2.000 millones de dólares de fondos propios y otros 2.000 procedentes de los fondos de cohesión europea. Durante este «tira y afloja» entre constructores, el astillero ASTANO amenazó con cerrar o modificar su actividad. La razón esgrimida para tomar esta decisión fue que en sus instalaciones se encontraban dos buques para el transporte de líquidos, tipo Aframax, con una capacidad de 80.000 toneladas, construidos por encargo de un armador griego afincado en EEUU (Pappas Group) que, posteriormente, canceló el pedido. Paralelamente, Jugotanker, el armador de Zadar, tenía prevista la adquisición de unos buques de las mismas características y Transmadrid en colaboración con Sopromar propuso a ASTANO –que en aquel tiempo pertenecía a Astilleros Españoles–, la posibilidad de encontrarle un comprador para sus buques. Así comienza Transmadrid en el sector naval.

Transmadrid y Sopromar llegan rápidamente al conocimiento de que Astilleros Españoles, ante la amenaza de un cierre inminente, estaba dispuesto a cerrar el precio por  la mitad del valor de un buque de sus características.Además, podrían conseguirse condiciones favorables en la financiación. Contra la incredulidad, e incluso en un principio el intento de obstrucción por parte de algunos círculos cercanos a Jugotanker, y sobre todo gracias al empuje y empeño del entonces director general, Borislav Skific, y de su director comercial Stanko Banic, la compra, con la estrecha colaboración de Transmadrid y Sopromar, pudo realizarse con éxito.

Creemos no exagerar al pensar que la posterior explotación de esos dos barcos (Petar Leckovic y Velimir Skorpik), significó un giro positivo en las actividades de Jugotanker, y de hecho la actual propietaria Tankerska Plovidba, es una de las empresas con mayor proyección de futuro.

Este fue el comienzo de una estrecha y fructífera colaboración entre Transmadrid y Sopromar, quienes hasta la fecha han materializado prácticamente la totalidad de las transacciones comerciales en el campo de la construcción naval y compra-venta de buques entre España y la antigua Yugoslavia y hoy Croacia.

A través de este proyecto Transmadrid inició, como ya se ha dicho, por un largo periodo su actividad en el sector de la industria naval, con el propósito de conseguir una alianza entre los constructores navales españoles y croatas, y poder intercambiar experiencias, sobre todo en lo que se refiere a la reconversión de la industria naval española. En este sentido,Transmadrid potencia la colaboración comercial y técnica entre los Astilleros Españoles y la Asociación de constructores navales croatas, Jadranbrod.En aquellos momentos, ambos representantes, tanto de la parte española, Juan Saéz Elegido, como por parte de Jadranbrod, Josko Eterovic, valoraron y apoyaron el proyecto.

Es importante señalar que Transmadrid toma esta iniciativa hace 18 años, con bastante antelación a la guerra en Yugoslavia.Ya en septiembre de 1991 la delegación croata visitó Astilleros Españoles. La visita a España, que duró 2 días, fue organizada por Transmadrid gracias al acuerdo logrado por el presidente de la Cámara de Comercio Croata. Dentro de la programación, el primer día la delegación al completo visitó Astilleros Españoles, mientras que el segundo una parte de la misma se trasladó a la naviera de Puerto Real, en el sur de España. Durante la visita de la delegación croata a Astilleros Españoles se habló de las experiencias del sector de los astilleros y de los difíciles caminos que tuvieron que emprender en el proceso de su obligada transformación.En las diversas reuniones mantenidas en Madrid entre la dirección de Astilleros Españoles y Jadranbrod, se expusieron los puntos de vista y las propuestas de ambos. Una experiencia que en aquella época pudo tener un valor muy importante. Y una lección premonitoria de lo que habría de ocurrir también a los astilleros croatas.

Después de efectuarse el primer proyecto y la entrega de dos barcos de Jugotanker en Zadar, la colaboración entre Astilleros Españoles y Jugotanker continua y en 1990 se realiza una nueva construcción de un barco tipo Suez –MAX «DONAT» 140.000 DWT–, expedido por la constructora AESA de Puerto Real.
A continuación le sigue la entrega de barcos en serie para los armadores croatas, entrega que contaba con unas cláusulas de financiación muy favorables proporcionadas por el Gobierno español. En ese tiempo todos los proyectos contaban con la misma ventaja, que consistía en que se conseguían buenos precios y facilidades de financiación, como resultado de la crisis de la industria naval española tal y como hemos mencionado antes.
En cualquier caso estamos convencidos de que cada uno de los proyectos mencionados estaban en si mismos relacionados con la creación de los puentes de colaboración y la confianza establecida entre los dos países.

Colaboración con el astillero Uljanik Pula 1989-2006

La experiencia entre Astilleros Españoles y Jadranbrod conseguida gracias al intercambio técnico, unido al espíritu de abrir nuevos caminos de colaboración por parte de Transmadrid, orienta la actividad de negocio de los astilleros croatas hacia la posibilidad de construir barcos para los armadores españoles. En principio era casi un reto inalcanzable si tenemos en cuenta la divergencia en capacidad tecnológica con los astilleros españoles y la prioritaria necesidad de lograr una financiación especialmente sofisticada en cuanto a su metodología. Por otra parte, la industria naval croata disfrutaba de un buen estatus y de referencias de calidad reconocidas en los mercados internacionales, sin lugar a dudas dentro de las industria croata representaba el producto de marca croata mejor valorado.
El problema más acuciante y que más preocupaba a la industria naval croata era la falta de una adecuada financiación interna, sobre todo cuando se trataba de pedidos de navieros que solicitaban créditos a largo plazo. Precisamente esas condiciones de financiación que facilitaba el sistema financiero español, fueron la clave para la venta de barcos españoles a los armadores croatas tal y como hemos descrito anteriormente.

Al principio de 1987 Transmadrid y Sopromar empiezan a visitar diversos astilleros croatas y después de investigar su capacidad tecnológica, así como la profesionalidad de los directivos de las respectivas compañías para embarcarse y cumplir con una «misión imposible», la venta de barcos a armadores españoles, la elección recae, en 1989, en el astillero Uljanik de Pula.

El grupo Uljanik ha sido y sigue siéndo una sociedad líder en creatividad e innovación con una filosofía propia para la creación de negocio mediante efectos sinérgicos. Su estrategia en la construcción de barcos, la adaptación de sus diseños a los estándares europeos, la gestión de residuos y la reducción de los efectos contaminantes sobre el medio ambiente eran fácilmente constatables y fueron confirmados al concedersele el certificado ISO, lo que constituyó un reconocimiento a sus mas de 150 años de existencia, a la calidad de sus procesos de producción a la protección sistemática del medio ambiente. Su lema: «Somos un astillero en el que todo el mundo quiere construir barcos», resume la satisfacción de armadores y propietarios.

Transmadrid y Sopromar consiguen que  un armador español, establezca negociaciones y se interese por el astillero Uljanik de Pula.. El interés común  surge en la construcción de barcos tipo Product Carier con una capacidad de 40/45.000 toneladas.

Iniciandose las relaciones con  la firma de un acuerdo para la construcción de dos buques gemelos,ACTINIA y ANEMONIA,con una capacidad de 40.158 toneladas cada uno, dedicados al transporte de productos químicos. El ACTINIA fue entregado en el tiempo acordado y a satisfacción de ambas partes. Después de la exitosa entrega del ACTINIA la experiencia facilitó el afianzamiento de la confianza entre los directivos de Uljanik y los navieros españoles. Este ambiente se vio enturbiado por la demora en la entrega del segundo buque, el ANEMONIA,por causa de la guerra y la agresión que sufrió Croacia. Las nuevas circunstancias, provocadas por la desintegración de Yugoslavia y la caída del sistema financiero, retrasaron considerablemente la realización del contrato.

En este momento histórico de 1992 Croacia tiene contratos cerrados por valor de 1.600 millones de dólares en construcción naval, mientras que otros sectores económicos del país sufren para encontrar negocios.Y todo esto ocurre en mitad de una guerra y en un ambiente en el que el capital mundial trata de evitar inversiones que no sabe si llegarán a buen puerto.Además, la intranquilidad que produce el no saber si lo fabricado por los astilleros croatas será, o no, destruido por la mano criminal del agresor de nuestro territorio. Los bancos extranjeros no quieren ni oír hablar de financiar a nadie que se encuentra prácticamente en zona de guerra, ni tampoco de establecer ningún tipo de garantía para los negocios allí localizados.Para rizar el rizo, los compradores tampoco aceptan garantías de ningún banco situado en territorio croata.çEn estas circunstancias, como se puede comprobar,hay que ser muy listo para lograr mover el dinero y comprar materias primas o equipos para cubrir el volumen de la producción.

Los bombardeos continúan sobre Croacia. En este ambiente de guerra pocos son los que han sabido sobrellevar semejante carga y seguir al frente de sus empresas a la espera de tiempos mejores.

La construcción nº 401 (ANEMONIA), continúa su proceso. .La gran profesionalidad de los ejecutivos de Uljanik, empezando por su presidente Karlo Radolovic,su director financiero Antun Brajkovic o el director comercial Dario Marchi, unida ala firmeza y resolución de los directivos del armador español  y la plena confianza de Transmadrid en proseguir a pesar de los inconvenientes, nos moviliza a todos a la búsqueda de soluciones financieras.Estas acaban por encontrase gracias a la confianza entre ambas partes.Después de una difícil y dramática experiencia vivida por todos los protagonistas del proyecto, el buque ANEMONIA es por fin entregado en la primavera de 1995. En enero de ese mismo año, después de una larga enfermedad, fallece Djordje Hajduka, el fundador de Transmadrid,quién hasta sus últimos días estuvo muy pendiente del contrato y de la entrega de este buque. Precisamente las dificultades vividas sirvieron para afianzar la confianza de todoslos que participaron en este proyecto y para abrir perspectivas de nuevos encargos de buquesa Uljanik, para navieros españoles.De nuevo Transmadrid supo actuar como mediador ante sucesos inesperados, provocados siempre por las circunstancias de la guerra. Las situaciones de crisis, una vez superadas, allanaron el camino para una larga colaboración, como se demostraría en el futuro.

El siguiente buque, un buque de carga con capacidad para 43.538 toneladas que el armador español  encarga a Uljanik, es la construcción 410 (1995-1998) y fue entregado bajo el nombre de NAUTILUS.Para este proyecto Transmadrid, consiguó las primeras líneas de crédito con los principales bancos croatasy españoles, con cobertura CESCE y Aleksandar Hajduka aportó la idea de una financiación compleja como la única solución viable. La estrategia consistió en que los créditos para la financiación del equipamiento y materiales del astillero de Uljanik fueran facilitados por los bancos españoles con la garantía de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación(CESCE).Se llegó al acuerdo de que se utilizara la línea de crédito abierta por el Banco de Santander a Privredna Banka de Zagreb,y al Banco de Istria.Gracias a estos créditos se pudo hacer la entrega de 19 productos españoles entre los que se encontraban:chapa y pintura, cables, hélices, bombas y otros accesorios.. Este proyecto abre un nuevo capítulo de las relaciones españolas conlas empresas croatas y en años posteriores Transmadrid organizará diversas entregas de chapa naval para barcos a otros astilleros croatas.

NAUTILUS  –como resultado de la financiación conjunta entre losbancos españoles y croatas– fue entregado al armador español  en 1998.En los siguientes años en el periodo 2002- 2006 el astillero Uljanik de Pula construyó toda una flota de barcos para el mismo armador. La construcción número 455 (MATHEOS),un buque para derivados del petróleo y productos químicos,con una capacidad de 45.999 toneladas,en el año 2004; la 456 (MARCOS),también para el transporte de derivados del petróleo y productos químicos; la 457 (LOUKAS),el tercero de la serie y finalmente el 458 (IOANNIS),el cuarto y último de la serie,entregado en 2006.. Así concluyó una fase de gran éxito en la que el astillero de Uljanik construyó y entregó una serie de 7 buques tipo product carrier para el cliente español. Estos barcos, en los que predomina la calidad y seguridad de la construcción y de los cuales el naviero español está muy satisfecho, actualmente siguen navegando por aguas internacionales.

La actividad, el trabajo y el tesón que desarrolló Transmadrid en colaboración con Sopromar favorecieron la exportación de la industria croata en unos tiempos muy difíciles para la nación. Con ello se confirmó la filosofía que siempre mantuvo Transmadrid: que a pesar de opiniones a veces contrarias, había que apoyar la industria naval croata como un referente de alta calidad y como el mejor embajador de nuestras posibilidades comerciales.

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