TRANSMADRID EN CROACIA

Con anterioridad a las elecciones democráticas y la posterior guerra de 1991, Aleksandar Hajduka organizó, en 1988, encuentros entre líderes yugoslavos, pertenecientes tanto al partido gobernante como a la oposición, y Televisión Española, representada por Pedro González, un prestigioso periodista, productor y editor de una serie para televisión titulada Nuestra Europa. La idea de la serie era acercar a los espectadores españoles el proceso de transición política que, de forma generalizada, había tenido lugar en los países de la llamada Europa del Este tras la caída del Muro de Berlín, incluida la Unión Soviética.

Yugoslavia, con las características específicas de un país que todavía era gobernado política y económicamente por un partido comunista, también se encontraba en esa coyuntura, aunque los cambios se producían con mayor lentitud que en otros países. El llamado socialismo autogestionario, la fuerte autonomía de las repúblicas, la distribución del poder económico a pesar de la tendencia a la centralización, y la aparente armonía religiosa y social (en un estado multinacional, con diferentes creencias religiosas), había creado la ilusión de que Yugoslavia sería, precisamente, el modelo de una transición con éxito. Europa occidental, que durante años había mirado con simpatía el modelo económico-político yugoslavo de aquella época –no en vano su perfil multicultural y multiétnico era el que más se aproximaba al modelo de la Unión Europea–, seguía con interés el desarrollo de los acontecimientos. El reportaje sobre Yugoslavia emitido por Televisión Española, dentro del programa Nuestra Europa, reflejó fielmente este clima.

Cabe destacar, sin embargo, que fue precisamente Pedro González quien también informó,como reportero de Televisión Española, sobre el último pleno de la Liga de Comunistas de Yugoslavia en 1990, pleno durante el cual las delegaciones de los Partidos Comunistas de Eslovenia, encabezado por Milan Kucan, y de Croacia, encabezado por Ivica Racan, interrumpieron y abandonaron el Congreso. Un hecho que marcó la desintegración de Yugoslavia.

El nuevo Gobierno de la República de Croacia tras llegar al poder en 1990, empezó a elaborar su programa de política económica.A finales de 1991 fue aprobado el «Programa de política económica para el año 1992», cuyos objetivos principales fueron:

  1. Privatización de la antigua propiedad colectiva
  2. Reestructuración de la economía
  3. Consolidación financiera de empresas y bancos
  4. Desarrollo de la pequeña y mediana empresa
  5. Racionalización de los servicios públicos y de la Administración

Alcanzar estos objetivos debía significar el fin del monopolio de las empresas estatales y la introducción de la competencia en las relaciones del mercado aumentando su eficacia.

A fin de acelerar este proceso el Gobierno de la República de Croacia aprobó una serie de medidas y de leyes con las que se liberalizaba la actividad de las empresas y se estimulaban las inversiones extranjeras y la privatización. La aprobación de la Ley sobre los impuestos directos consiguió modernizar el sistema fiscal con un doble objetivo:

a) El acercamiento a los modelos europeos, como condición para el ingreso en la Unión Europea.

b) Atraer capitales imprescindibles para la economía de Croacia con un sistema de exención de impuestos a las empresas extranjeras y las nacionales de reciente creación.

El resultado obtenido fue un gran aumento del número de nuevas empresas y la creación del Fondo Croata del Desarrollo con el fin de ayudar a éstas en el proceso de reestructuración y privatización además de fomentar las inversiones extranjeras.

Las elecciones parlamentarias y presidenciales del año 2000 iniciaron los procesos para crear una Croacia más democrática y moderna, con los dirigentes políticos más racionales y profesionalmente más preparados.

La orientación de Croacia hacia la Unión Europea como modelo político para su democratización, conseguir las bases económicas del estado del bienestar conforme a sus tendencias, y las aspiraciones de ingreso en la OTAN –en el ámbito de la defensa y seguridad–, determinaron las directrices básicas del futuro desarrollo.

Por las circunstancias en las que se llevaron a cabo los distintos procesos de la transición y como resultado de su presencia anterior y permanente en la zona,Transmadrid siente la necesidad de crear, en 1991, empresas locales.Aleksandar Hajduka, director de Transmadrid crea la empresa Finman con sede en Zagreb. En 1992 funda, dentro de las actividades que realizaba en la asociación CROMA (Croatian Management Association), la empresa CROMAN. En 1994 crea la empresa PM&Amper con sede en Zagreb y por fin, en 2004, las delegaciónes de Transmadrid en Zagreb y Dubrovnik. El objetivo principal de la fundación de estas empresas fue prestar servicios de consultoría sobre técnicas de cooperación entre España y Croacia, aprovechando la amplia experiencia de Transmadrid en ese campo.

CROMA (Croatian Management Association) En 1992 Aleksandar Hajduka se implica activamente en el proyecto CROMA.Participa en la estructuración de CROMA,en sus actividades, en la organización de simposios internacionales y, en particular, en las actividades editoriales. Con tal fin, creó la empresa y la revista Croman para editar textos sobre las actividades empresariales, informes, seminarios y simposios organizados por dicha asociación.

Representación de la Cámara de Economía de Croacia En 1991 la Cámara de Economía de Croacia nombró a Aleksandar Hajduka su representante honorífico en España. Siguiendo el principio que durante años había promovido como director de Transmadrid –la necesidad de construir puentes de cooperación–,Aleksandar Hajduka aceptó este cargo a pesar de las discrepancias que le distanciaban del poder político croata de la época. Utilizando su experiencia y el prestigio de Transmadrid se iniciaron diversas acciones encaminadas a vincular las economías de España y Croacia. Mientras tanto,Croacia se independiza.

Hizo falta mucho esfuerzo y tacto para explicar las posiciones de Croacia; un país con ansias seculares de ser un Estado independiente, sometido a diversas agresiones bélicas y que había pagado un alto precio por su independencia. Transmadrid ayuda a la alianza entre España y Croacia mediante la aceptación, por parte de la banca española, de conceder lineas de crédito a los bancos croatas. Destacando en primer lugar los del Banco de Santander, Banco Exterior de España, Privredna Banka Zagreb, Zagrebacka Banka e Istarska Banka. Mediante negociaciones con el Instituto Nacional Español de Seguros de Riesgos Políticos y Comerciales (CESCE) se suscriben las primeras pólizas para asegurar créditos concedidos por los bancos españoles a Croacia. De la misma forma los primeros créditos a la exportación, para financiar material siderúrgico para la construcción naval y equipos diversos, concedidos a los astilleros croatas son, sin duda, mérito de la perseverancia de Transmadrid. El representante honorífico en España de la Cámara de Economía de Croacia orienta y aconseja con sus informes y análisis, las líneas básicas de la cooperación entre ambos países. Una piedra más colocada por Transmadrid en los cimientos de la cooperación. .

Si analizamos la situación llegaremos a concluir que lo que se ha hecho hasta el momento es, principalmente, el resultado del trabajo y las inquietudes de algunas empresas españolas que tuvieron la voluntad y el valor de estar presentes en este mercado durante los tiempos duros de Croacia, así como resultado de la indiscutible contribución de las embajadas de ambos países, las cuales han destacado siempre el deseo de consolidar la cooperación. Si algo se puede identificar como «producto croata», en nuestra opinión, sólo son dos cosas: la construcción naval y el turismo. En la construcción naval hemos logrado algo y hemos demostrado que es posible hacerlo incluso en competencia con una potencia mundial en la construcción naval como España, y no veo por qué con más esfuerzo, imaginación y organización no podríamos conseguir lo mismo en el turismo.