FUNDACIÓN DE LA EMPRESA

Aunque los primeros pasos se iniciaron en marzo de 1958, fecha de la constitución, no sería hasta el 8 de octubre de 1959 cuando la sociedad quedó registrada en el Registro Mercantil de Madrid como sociedad anónima Transmadrid S.A., con sede social en el Paseo de la Castellana 52;  Un año antes, en 1957, Djordje Hajduka, un ciudadano yugoslavo de nacionalidad croata, llega a España con el propósito de iniciar las relaciones económicas entre España y Yugoslavia. Djordje Hajduka fue uno de los fundadores de Astra en Zagreb, la empresa estatal croata con filiales en todas las Repúblicas de la Federación Yugoslava. Por aquel entonces, el propósito de Astra era establecer y promover el comercio internacional de un país que, por otra parte, se encontraba arruinado y exhausto por la guerra.

Como delegado de Astra, Djordje Hajduka viajó a España en 1957 en busca de socios para la creación de una empresa mixta, una tarea muy difícil dadas las circunstancias tanto políticas como económicas de aquellos años. Yugoslavia, país comunista con un modelo económico de autogestión definido por la influencia y fiscalización severa de los controles políticos, optaba por una única salida: intentar una política exterior que encontrara su autonomía entre la polaridad de dos bloques hegemónicos y poderosos: el bloque de la Unión Soviética y sus países satélites, dentro de un rígido sistema político y económico comunista, y el bloque occidental con un modelo en su mayoría democrático y de economía de mercado. En plena guerra fría entre los dos bloques, separados por el llamado telón de acero, la Yugoslavia del mariscal Tito consiguió articular y liderar una vía diferente situándose a la cabeza de un tercer bloque de países, los llamados No Alineados.

En 1958 España es admitida en el Fondo Monetarío Internacional (FMI) y en el Banco Internacional para el Desarrollo (BIRD) y se asocia a la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), organismo sustituido por la OCDE en 1960. En el año 1959 diversos acontecimientos producidos en España tienen importantes efectos sobre la economía y la política del país. La promulgación de la Ley sobre la Nueva Ordenación Económica del Estado facilitó las relaciones exteriores. Se iniciaron las inversiones de capital extranjero, las importaciones, se establece una mayor libertad de precios y se suprimen una serie de organismos intervencionistas, lo que hace que la economía española empiece a experimentar una cierta homologación con el exterior. El abandono del sistema autárquico tuvo como consecuencia un crecimiento económico acelerado y una mejora general de la economía. Se inicia el Plan de Estabilización que restableció el equilibrio interno y externo.A nivel político la visita del general Eisenhower y su encuentro con el general Franco, significó el reconocimiento internacional del Régimen.

Pero volvamos al año 1957 cuando entre España y Yugoslavia no había ningún tipo de relación, ni económica ni política. Lo que sí existía, era un pequeño grupo de emigrantes políticos que escaparon de la Yugoslavia de Tito y otro, también reducido, de funcionarios del Partido Comunista de Yugoslavia (excom batientes de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil española), como único vínculo entre los dos países. Dos grupúsculos con posiciones políticamente excluyentes y sin aparente posibilidad de reconciliación. En aquel ambiente es en el que se gestó la creación de la empresa Transmadrid, S.A.

En 1959, fecha del registro de Transmadrid como sociedad anónima, tuvo lugar la primera unión entre capital español y capital de un país de los denominados del Este.

A pesar del significado de «apertura» que tuvo la fundación de Transmadrid, como primera presencia de un representante económico de un país comunista en España, es curioso que las relaciones diplomáticas entre Yugoslavia y España se formalizaran mucho más tarde que con otros países del bloque comunista, y que tan sólo fueran posibles, una vez muertos tanto Franco como Tito.

Las primeras actividades comerciales se iniciaron con exportaciones de productos españoles, cuya contrapartida o pago se realizaba mediante otros productos yugoslavos, por falta de instrumentos tanto comerciales como financieros. Era, en realidad, un trueque.

En los años siguientes la sociedad española vivió varios acontecimientos tanto políticos como económicos muy significativos: La retirada española del Protectorado de Marruecos y la llegada al país de una comisión del Banco Mundial para asesorar en los comienzos del desarrollo (1961). En 1962 el Gobierno español tomó la decisión de solicitar la asociación de España a la Comunidad Económica Europea (CEE). También se establecieron las bases del Primer Plan de Desarrollo (1964-1967) y se creó, para coordinarlo, la figura del comisario del Plan.

A lo largo de 1967 se producen otra serie de acontecimientos relevantes que aceleran el proceso de modernización. Se inician los contactos comerciales con Europa Oriental y, a principio de año, se establecen relaciones diplomáticas con Rumania. La peseta se devalúa y se aplican las primeras medidas restrictivas en el gasto público. En el ámbito político se desarrollan nuevos marcos legales: La Ley Orgánica del Estado, las Leyes Fundamentales del Reino, el Estatuto del Periodista y la Ley de Libertad Religiosa. Al año siguiente la situación, tanto política como económica, acaba degradándose: el número de parados alcanza las 700.000 personas, se desbloquea el control de salarios y sube el precio de los alimentos. En Guipúzcoa se declara el estado de excepción en dos ocasiones y entran en vigor los consejos de guerra. España concede la independencia a Guinea Ecuatorial y entrega el territorio de IFNI al Reino de Marruecos.